Setanta y Lugh


El personaje principal de la mitología Celta en los escritos de El Ciclo de Úlster lo es Setanta. En los escritos él es conocido principalmente como el héroe Cuchulain al vencer al enorme perro guardian de Culain, el herrero del reino. 

Setanta se había convertido en un gran guerrero del que todos en el reino hablaban, así que Culain lo invita junto al rey de Úlster a un banquete en su castillo. Pero llegó tarde y ya Culain había soltado su enorme perro guardian. Al llegar Setanta se encuentra de frente con el enorme perro y no tuvo más remedio que defenderse. Con solo un puño en el costado venció al gran animal pero le ocasionó la muerte. Culain quedó sorprendido pero también triste al ver su enorme perro guardian muerto, tenía otros perros pero todavía estaban cachorros por lo que no podían ser guardianes. Setanta quedó avergonzado por lo sucedido y decidió ser el guardian de Culain en lo que los cachorros crecían para defender su castillo. En ese momento todos lo conocieron como Cuchulain, que significa el perro guardian de Culain. 

Setanta es sobrino de Conchubar, el rey de Úlster, e hijo de su hermana Déctera. En los escritos se cuenta que su padre es el dios Celta Lugh. Es el dios más imporante de la mitología Celta porque no tiene una única función, en otras palabras es un dios que se le puede invocar para todo. Aún así él no es considerado un dios supremo. 

El nombre de Lugh es una palabra indoeuropea que algunos dicen que significa cuervo luminoso. Su padre proviene de los Tathua De Dannan que son los seres de luz que llegaron del cielo para iluminar la tierra y su madre es de los Fomoré que son los seres oscuros que vivían en la tierra. Lugh lideró los Tathua De Dannan en una gran guerra contra los Fomoré y con solo una honda venció a su abuelo Balor, líder de los Fomoré, obteniendo así la victoria.